lunes, 5 de junio de 2017

Me percato que la vida me sonríe de manera socarrona, que nunca estuve invitada a la fiesta.
Realmente, siempre estamos jugando a los intrusos, a los invasores.
Estoy pues, en el límite de la cordura y la locura. ¿Hay un límite de la cordura?, ¿qué no acaso este es un mundo de locos?
Si ésta noche me decido, mañana mismo acabo con mi vida.

domingo, 19 de junio de 2016

Y si ya no me quieres, ¿qué?
A veces te recuerdo y caigo en el maldito vicio de preguntarme qué hubiera podido arreglarse con un poco de paciencia, quiero decir, más paciencia de la que tuvimos en aquellos días raros.
Y si te fuiste y me negaste el abrazo que pedí, ¿qué?
Y si te hago reproches mentales para recordar que también tienes defectos, ¿qué?
Y si estoy aquí escribiendo aún pensando en el nosotros del pasado y tú en no sé dónde, quizás ya sin recordar esas cosas que ahora parecen irreales.
¿Qué si grité y lloré y me decepcioné y volví a creer y volví a decepcionarme? ¿Qué si te insulto en cada oportunidad?
Ya dejé de avergonzarme de todo este caos enfermizo del que fuimos creadores y víctimas. Quizás yo más para mí, quizás tú mas para ti. Pretendo liberarte de mí porque en físico ya no estás más conmigo pero de repente se me sale la manía de llevarte en la mente... Y en el ventrículo izquierdo.
Y si ya no te quiero, ¿qué?.
Mucha mierda, A.

sábado, 14 de mayo de 2016

Me hiciste daño, confié en ti y me traicionaste. Te odio de verdad, te odio con todas mis fuerzas. Estas lagrimas ya no son de tristeza ni de melancolía. No sé de quién carajo me enamoré como estúpida, yo a ti no te conozco más. Te odio, Armando, te odio de verdad. Te deseo que te vaya mal, que te arrepientas de haberme tratado como basura. Ojalá que te vaya mal con tu nueva pareja, ojalá te haga derramar por lo menos la mitad de las lágrimas que yo he llorado por tu maldita culpa.
Odio el maldito día en que te hablé, odio haberte permitido humillarme. Odio tu maldita piel, odio tus ojos llenos de mentiras, odio todas las promesas que hicimos juntos, odio todo lo que te confié ciegamente. Eres una basura, una mierda de persona. TE ODIO, TE ODIO, TE ODIO.
Nunca había odiado tanto a alguien y tú sabes quién era la persona que me había hecho más daño en el mundo, pues felicidades, ya la superaste.
Estás feliz, pendejo? Estás orgulloso de lo mierda que me hiciste sentir?
Dime cómo te va a ti? Seguro que estás a salvo, verdad? Seguro que tu orgullo te llena de besos y cariño.
No entiendo cómo pude amarte más que a mi propia vida, no entiendo cómo tantas veces te defendí, maldito perro. Eres un idiota, me das asco, me da asco tu novia, me dan asco tus amigos, me da asco tu puta vida.  Te odio porque me dejaste hecha basura, te odio porque no dejo de soñarte ni siquiera una semana completa, te odio porque toda la ciudad está llena de ti y de esos momentos felices irreales. Te odio porque la única cosa segura que quería en el futuro eras tú, estúpido.
Odio tus manos que me hacían sentir protegida, odio tus labios que me convertían en una mariposa, odio tus ojos que me inspiraban a seguir viviendo, odio todo. Odio haberte conocido, odio el maldito huracán que trajiste a mi vida. Te odio. Te maldigo, te deseo lo peor, ya no quiero verte, quiero que te esfumes de mi vida, quiero que te largues de mis pensamientos. Eres la peor persona que he conocido, maldito traidor. Maldito machista de porquería.
Quiero que sufras y te acuerdes de mí, maldito. Y que me extrañes como yo lo he hecho durante meses, quiero que te dé pena verme, quiero que sufras, quiero que llores noches enteras y que nada de lo que tengas te dé paz

viernes, 29 de enero de 2016

Me tengo que conformar con cerrar los ojos.

¿Y si dejamos atrás todo aquello que nos duele?
Sólo quiero que regreses, amor. Quiero que me abraces fuerte como en los viejos días, que acaricies mis mejillas mientras me estás contando cómo estuvo tu ayer. Quiero el "buenos días, bonita!" que me regalabas todas las mañanas.
Es que ya nada sabe igual. No voy a poder con tu ausencia.
Te cuento que, de repente, hay amaneceres en que el hueco de mi corazón es más profundo. Crece con rapidez y te juro que no soporto el mundo si no estás junto a mí.
Quiero un poco de hace un año cuando nos jurábamos amor eterno. Regresa por favor, por favor, por favor.
Aquí está tu chica esperándote, desde siempre. Para siempre.

miércoles, 28 de octubre de 2015

creo que debo de decir gracias...

Si no escribo siento que voy a colapsar...
Ya más de un año sin rondar por aquí... Pensé que los días de miedo habían terminado y me doy cuenta que sólo fueron días de ensayo para los peores... para estos días.
Siento como los recuerdos carcomen lo poca luz que quedaba en mi alma.
Ya anunciaba Benedetti que los amores eternos suelen ser los más breves... 10 meses no le creí...
Armando:
Tengo muchas cosas que decir, hoy lo intenté y juro que iba con la mejor disposición para hablar de forma tranquila y te juro que nunca me había humillado tanto por alguien... Tal vez el error siempre ha sido verte desde el suelo... verte como un dios... eso eras para mí, mi tesoro... el único.
No sé cuándo empezó mi pesadilla, en que momento me metí a este maldito infierno. Muchas veces tuve miedo de que esto terminara, muchas veces rondé la habitación de los cobardes... Hasta que un día decidí que era bueno vivir día por día pero las ilusiones quién me las quita?
Sé que tuve errores, me cuesta reconocer los tuyos. Eras perfecto, corazón. Y ahí en esa perfección radica todo el dolor de estos días, de estos meses, de este tiempo que parecen siglos. No te reconozco desde hace tiempo, no te reconozco en la lluvia cuando me dejas llorando, no te reconozco cuando enciendes el motor y aceleras en tu moto teniéndome colgada de tu espalda, ya no te reconozco en el llanto nocturno... Sólo me queda el viejo tú, el que veo en cada amanecer y en cada niño de ojos color miel... veo el antiguo Armando en cada diente de león y en cada hojita cayendo de los árboles...
Si lo que quieres es que pida perdón, lo hago ahora mismo: PERDÓN.
Perdón por haber confiado tan ciegamente en ti. Por enamorarme como estúpida, por creerte. Perdón porque el día de hoy yo iba a decirte que sólo me esperaras unos meses, que quería tiempo a solas para no seguir dañándote y sólo me desilusioné de ti. Y de mí también. Y de nosotros. Y del mundo.
Quizás de nuestro amor no quedan más que recuerdos.
Tuve una joya, tuve un oasis... tuve los placeres del infierno y las bondades del cielo, tuve a Armando... Lo inhalé como el mejor de los polvos, lo mordí, lo besé, lo abracé y lo seguí hasta donde pude. Esto no es cansancio, mi amor. Es una completa renuncia porque mis pies están espinados y ya no sé hacia dónde camino.
Vaquerito, te amé con todo mi ser, te dediqué mi esencia pero tú avanzaste a un ritmo imposible para mí... Te deseo la dicha de tener otro amor, uno completo.
Mi forma de amar es enfermiza y tú aseguras que yo estoy enferma... Sí, estoy enferma desde que llegué  a este mundo, nunca lo he negado.
En otra vida sabré no acercarme a ti.

Tararalararara♪ :)